¿Legalizar la prostitución?
Contexto Histórico
A lo largo de los siglos la prostitución ha constituido un fenómeno social es decir nació supuestamente, desde la aparición del hombre en sociedad así, se le denominado “el oficio más antiguo del mundo”.
El término prostitución define cualquier mujer u hombre que lleva a cabo el coito con compañero o compañera, en cuya elección se excluye el factor emocional o afectivo, constituyéndose así la retribución monetaria en la en la finalidad de dicha actividad.
Vista desde su proceso social, se plantea como fenómeno que puede manifestarse desde diferentes ángulos: la prostitución hospitalaria, donde el jefe de familia ofrece las mujeres de la casa de huésped; la prostitución sagrada, practicada por los templos y muy común entre babilonios, sirios y fenicios; la prostitución civil instaurada por primera vez por Solon en Grecia, donde fue eglamentada y censurada. Nosotros la tomamos como la consideraron los romanos.
En el medio histórico nacional los antecedentes de la prostitución se remontan a la época prehispánica y se refieren a la prostitución hospitalaria a la prostitución hospitalaria; las mujeres llamadas alegradoras, que se dedicaron ejercer la prostitución civil hasta la llegada de los españoles. La sociedad indígena reconoció a las alegradoras de la vida refiriéndose a ella como “preciosa flor de maíz tostado” o “bebida que embriaga con flores”.
La conquista española trajo en buena parte la destrucción de las estructuras indígena y superpuso las europeas que fueron de carácter público, jurídico, económico, social e ideológico; entonces varió el concepto que se tenía del oficio.
Consumada la conquista espiritual la Iglesia cristiana condenó la poligamia, la bigamia, el adulterio, la homosexualidad, la violación y por supuesto, la prostitución, debido a que con estas prácticas se violaba el sexto mandamiento, no fornicaras, lo que demuestra las últimas prohibiciones que se erigieron en torno a la sexualidad.
Consumada la conquista espiritual la Iglesia cristiana condenó la poligamia, la bigamia, el adulterio, la homosexualidad, la violación y por supuesto, la prostitución, debido a que con estas prácticas se violaba el sexto mandamiento, no fornicaras, lo que demuestra las últimas prohibiciones que se erigieron en torno a la sexualidad.
En la Nueva España tuvo vigencia el discurso teológico sustentando por Santo Tomás, cuya base esencial de los principios de moral que debía prevalecer el orden impuesto por Dios, que al ser conocido por la razón del hombre se constituye en Ley Natural, de ahí que la doctrina tomista reprobara la fornicación, el rapto, el incesto, los sacrilegios y el vicio contra natura y los actos lujuriosos, por ser opuestos a la a la Ley natural.
Como los actos lujuriosos son pecado mortal, la prostitución, en tanto que implica fornicación, también lo es: independientemente de que con ella también se falta al Sexto Mandamiento (no fornicaras); sin embargo, Santo Tomás, entendiéndola como comportamiento desviado, la admitió para prevenir males mayores. Fray Alonso de la Veracruz afirmó en la Nueva España que “la prostitución puede ser tolerada por el público”.
Así que el estado colonial y la Iglesia aceptaron la existencia de las prostitutas a la vez que las marginaron y marcaron con el estigma de pecadoras. Por su parte, la sociedad de la época las señaló con innumerables epítetos como ramera, buscona, zorra, entre otros.
Por su vestuario se les escatimaron derechos individuales, pero al mismo tiempo se trató de redimirlas con rezos y readaptarlas con leyes; hasta se abrieron centros especiales de corrección como fueron los llamados recogimientos, pero al mismo tiempo se trató de redimirlas con rezos y readaptarlas con leyes; hasta se erigieron centros especiales de corrección como fueron los llamados recogimientos, donde, sobre llevando su situación, enderezaban su vida ya privada de placeres.
Además del arrepentimiento, las prostitutas contaron con la penitencia y el trabajo para redimirlas. De modo que la prostitución fue tomada en la Nueva España como un mal necesario porque repercutía en el bienestar general. Por eso la reguló el estado español y fue tolerada por la Iglesia.
Después de 1821 estas creencias formaron parte del contenido político moral de los programas de los gobiernos independientes de México. En distintas épocas fue reglamentada y aún se toleró, sin pago, con pago con o sin discurso que la justificara. Hacia la primera mitad del siglo XIX desaparecieron las casas de recogimientos y se convirtieron en centros de corrección para las prostitutas: en algunos edificios las recogidas se instauró la Casa de Corrección para jóvenes delincuentes.
Sobre esa época hay pocos indicios, leyes y reglamentos para regular la prostitución y no se sabe que haya existido un centro especial para su congregación y atención médica.
Durante el Imperio de Maximiliano, el mariscal Aquiles Bazaine promulgó un decreto para proteger la salud de los soldados del emperador que fue dado a conocer en 1865. En la época juarista se continuó vigilando y controlando a las prostitutas, ya que la sociedad de la época consideraba a “la prostituta como un mal necesario, por ser las hijas de la alegría, la salvaguardia de las mujeres honradas”.
Sobre esa época hay pocos indicios, leyes y reglamentos para regular la prostitución y no se sabe que haya existido un centro especial para su congregación y atención médica.
Durante el Imperio de Maximiliano, el mariscal Aquiles Bazaine promulgó un decreto para proteger la salud de los soldados del emperador que fue dado a conocer en 1865. En la época juarista se continuó vigilando y controlando a las prostitutas, ya que la sociedad de la época consideraba a “la prostituta como un mal necesario, por ser las hijas de la alegría, la salvaguardia de las mujeres honradas”.
Ya en el porfirismo, encontramos que muy genéricamente la prostitución pudo caber en los artículos 5°, 19° y 20° de la Constitución Política de 1857. Pero concretamente reglamentada en el ámbito municipal, concernía a las jurisdicciones de política e higiene, porque como realidad en la ciudad de México, hubo reacciones y esfuerzos del Estado para enfrentarla y situarla tal como lo intentó el Consejo Superior de Salubridad, que se propuso combatirla.
En el proceso de la historia de nuestro país se advierte que en los periodos de agitación durante la Independencia, la etapa de la Reforma y la revolución social del siglo XX, la prostitución aumentó en forma considerable; incluso en esos especiales momentos fue considerada como síntoma de una verdadera crisis social. Así que, por supuesto, la presencia de la prostitución en el devenir de México no se limita exclusivamente al periodo porfirista.
En el proceso de la historia de nuestro país se advierte que en los periodos de agitación durante la Independencia, la etapa de la Reforma y la revolución social del siglo XX, la prostitución aumentó en forma considerable; incluso en esos especiales momentos fue considerada como síntoma de una verdadera crisis social. Así que, por supuesto, la presencia de la prostitución en el devenir de México no se limita exclusivamente al periodo porfirista.
Contexto Moral y Cultural
Filológicamente proviene de la palabra latina prostitutio, enis: “acción y efecto de prostituirse.” Prostituir, referido a “exponer públicamente a todo género de sexualidad y torpeza de esta índole; exponer, entregar, abandonar a una mujer a la pública deshonra o corromperla” y, desde el punto legal, se define a la prostitución como: “el tráfico vergonzoso que una mujer hace de sí misma”.
También es interesante la forma psicológica de verla, ya que toma a la prostitución como aquella actividad que denota una autodegradación artificial al ego, que sirve a tendencias de autocastigo basadas en sentimientos de culpa; en otros casos el castigo va dirigido contra la familia, especialmente el padre.
El abordaje sobre el tema de prostitución generalmente se realiza haciendo énfasis en las mujeres involucradas, y no se visibiliza lo suficiente el hecho de que este fenómeno responde a la existencia de una gran demanda.
En este sentido, la demanda surge como consecuencia de una construcción de masculinidad, respaldada por el imaginario y las representaciones sociales que permiten, fomentan e inclusive exigen que el hombre deba “tener actividad sexual”; ya que la creencia popular argumenta que “el varón necesita desfogarse sexualmente”. Estos mitos, entre otros, han constituido en el tiempo una masculinidad que celebra la virilidad e incluso fomenta las actitudes machistas.
Las ideas culturales sobre la supuesta necesidad sexual biológica masculina vienen acompañadas con el pensamiento de que las mujeres deben ser, y comportarse de manera simétricamente opuesta a los hombres. Es decir, el paradigma de los roles de género llama a los hombres a ser hiper-sexuales mientras las mujeres reciben el mensaje que deben desenvolverse de manera prudente, delicada y por sobre todo deben proteger su virginidad.
La virginidad opera entonces como un símbolo de auto respeto y honor. La pureza que viene asociada con la virginidad llama a las mujeres a auto regular su deseo sexual. Pero lo cierto es que este mensaje reclama que la administración del cuerpo de la mujer se dé a través de la regulación social que ejerce el dichoso patriarcado, ¿qué ocurre entonces cuando tenemos mensajes contradictorios sobre la regulación “deseable” de los cuerpos biológicos?
Estamos ante una sociedad que normaliza y naturaliza la demanda de prostitución en varias de sus formas. Esta representación de lo masculino que rige las relaciones entre hombres y mujeres se traduce en la presión social hacia los hombres dentro del mismo sistema machista para que busquen mujeres que cubran esa demanda. O para justificar la existencia de la misma.
Las religiones, represoras de la sexualidad por excelencia ya que asocian el sexo a la reproducción, condenan abiertamente la prostitución, aunque también han existido cambios a lo largo de la historia. El judaísmo, como hemos visto anteriormente, condena la prostitución, pero su propia historia sagrada deriva de las prácticas de Tamar, embarazada de Yehudá, de esa relación parece que se origina la dinastía del Rey David. La iglesia católica ha tenido (como las demás) etapas de intransigencia hacia las prostitutas hasta llegar a considerar que era una forma de esclavitud de la que deben ser liberadas.
Países donde es legal y sus efectos
Europa
En el viejo continente existen países donde la prostitución es legal y está regulada. Este es el caso de Holanda, Alemania o Suiza. En los Países Bajos solo se considera ilegal la prostitución cuando es ejercida involuntariamente. En el país germano existen lugares concretos con cámaras de vigilancia para proteger la seguridad de los trabajadores. En Suiza la reglamentación es muy estricta con este tema. Las personas que ejercen la prostitución en estos países, siempre que no sean "sin papeles" cotizan y tienen seguridad social y derecho a pensión.
Países nórdicos
Existen otros países como Suecia, Noruega e Islandia donde el acto sexual pagado se considera un delito contra la mujer aunque esté consentido por la misma, por lo que la prostitución no es ilegal para la prostituta, pero si la adquisición del servicio para el que lo contrata.
Ucrania, Rusia y otros
En la mayoría de los países de la Europa del Este la prostitución es ilegal pero está penada con una simple multa administrativa.
En el viejo continente existen países donde la prostitución es legal y está regulada. Este es el caso de Holanda, Alemania o Suiza. En los Países Bajos solo se considera ilegal la prostitución cuando es ejercida involuntariamente. En el país germano existen lugares concretos con cámaras de vigilancia para proteger la seguridad de los trabajadores. En Suiza la reglamentación es muy estricta con este tema. Las personas que ejercen la prostitución en estos países, siempre que no sean "sin papeles" cotizan y tienen seguridad social y derecho a pensión.
Países nórdicos
Existen otros países como Suecia, Noruega e Islandia donde el acto sexual pagado se considera un delito contra la mujer aunque esté consentido por la misma, por lo que la prostitución no es ilegal para la prostituta, pero si la adquisición del servicio para el que lo contrata.
Ucrania, Rusia y otros
En la mayoría de los países de la Europa del Este la prostitución es ilegal pero está penada con una simple multa administrativa.
Cuáles fueron sus efectos
El informa del grupo Budapest, de junio de 1999, mostraba que el 80% de las prostitutas de los Países Bajos eran traficadas. Cosas parecidas pueden decirse de otros lugares en los que la prostitución es legal, como Alemania o el estado de Victoria, en Australia.
en Holanda: en el año 200 se legalizó la prostitución y en tres años creció un 25%. En Victoria había en 1989 40 prostíbulos legales; en 1999 había 94 prostíbulos y 84 empresas de “acompañantes”. La prostitución se ha convertido en un complemento legítimo del turismo y los casinos.
En Victoria desde entonces se han triplicado, como hemos dicho, los prostíbulos, pero la mayoría no tiene licencia.
Resto del mundo
Existen países donde la prostitución es legal como Canadá y otros dónde es legal solo algunas zonas. Es el caso del Estado de Nevada en EEUU y la zona Este de Australia. En Asia es ilegal prácticamente en todo el continente pero en Tailandia se hace la vista gorda, como también ocurre en Centroamérica. En África es ilegal en casi todo el continente llegando a estar penada con la muerte en algunos países musulmanes. Por último en Sudamérica es legal mayormente pero se encuentra relacionada a corrupción infantil y otros delitos similares.
La situación legal de la prostitución depende de cada país, en algunos es una práctica legal y regulada. En Estados Unidos (salvo en algunas partes del estado de Nevada) la prostitución es ilegal. Todas las formas de prostitución (y pornografía) son ilegales en la República Popular China. También es ilegal en Corea del Sur, Corea del Norte, Birmania, Laos, Mongolia, Vietnam, Sri Lanka, Filipinas.
Aunque también es ilegal en Tailandia, en la práctica las autoridades no hacen cumplir las leyes, la actividad es tolerada y es un destino para el turismo sexual. En África, aunque es ilegal, la pobreza puede más que las leyes. Es igualmente ilegal en la mayoría de países musulmanes con penas severas que pueden llevar a la pena de muerte. Hay otros países donde, a pesar de ser ilegal no es un delito grave y se castiga con una multa (infracción administrativa), como en Rusia y en Ucrania.
En Centroamérica se persigue a las personas que se dedican a la captación de menores para trabajos sexuales; sin embargo, la actividad sexual es vista como una forma alternativa de trabajo debido a las condiciones socioeconómicas de la zona. El turismo sexual con menores es habitual en Costa Rica.
En general, no obstante, las leyes están dirigidas esencialmente hacia la prohibición y persecución de actividades delictivas relacionadas con la prostitución, como la trata de blancas, la esclavitud, la utilización de menores, la extorsión por organizaciones criminales. Por este motivo, en algunos países como Suiza o Australia la prostitución es tolerada pero sometida a una reglamentación bien estricta.
El Lobby Europeo de Mujeres, durante la Conferencia de Ministros de la UE sobre Violencia contra las Mujeres, celebrada en Santiago de Compostela en febrero de 2002, puso la prostitución a debate. Se pidió que la prostitución y la trata se consideren como una violación de los derechos humanos de las mujeres. El lobby es partidario de tipificar como delito la compra de servicios sexuales.
Prostitución en México
A pesar de que se asume comúnmente que las mujeres son las únicas dedicadas a la prostitución, existe otro segmento explotado en gran manera, donde los hombres en México tienen un sueldo entre 5.000 y 15.000 pesos por trabajar sólo los fines de semana.
La prostitución masculina en México va en aumento gracias a que se ha vuelto un negocio lucrativo para quien vende y un escape para quien compra. Pero también una preocupación por el riesgo que existe de que a la larga pueda convertirse en una nueva clase de trata de personas.
A diferencia de la prostitución femenina, en el caso de los hombres, no existen a nivel nacional cifras aproximadas sobre el tamaño del fenómeno, pero algunos estudios deducen que va en aumento por distintos factores como el desempleo, los bajos salarios, la migración a las grandes ciudades, una mayor apertura sexual y una elección personal.
La prostitución masculina en México va en aumento gracias a que se ha vuelto un negocio lucrativo para quien vende y un escape para quien compra. Pero también una preocupación por el riesgo que existe de que a la larga pueda convertirse en una nueva clase de trata de personas.
A diferencia de la prostitución femenina, en el caso de los hombres, no existen a nivel nacional cifras aproximadas sobre el tamaño del fenómeno, pero algunos estudios deducen que va en aumento por distintos factores como el desempleo, los bajos salarios, la migración a las grandes ciudades, una mayor apertura sexual y una elección personal.
Los centros turísticos de Acapulco, Puerto Vallarta, Cancún así como las ciudades de Veracruz, Tijuana, Guadalajara y la Ciudad de México están identificados como los lugares en donde la prostitución masculina es más evidente. Uno de cada cinco sexoservidores es hombre.
"Yo siempre tenía pegue (éxito) con las chavas en la escuela y ya más grande también me di cuenta que pues las señoras más grandes también como que se me lanzaban (coqueteaban) y pues yo también me aventé a esto… Yo no lo veo mal porque es algo que pasa entre adultos, los dos sabemos a lo que vamos, nadie está engañando a nadie ni nadie está abusando de nadie", dijo a Infobae Alex, un sexoservidor que trabaja en la CDMX
¿Por qué se debería legalizar o no?
¿Por qué no?
La legalización de la prostitución es un regalo para los proxenetas, los traficantes y la industria del sexo. Porque pasarían a ser legítimos empresarios y hombres de negocios. Hay quien cree que la legalización dignificaría y profesionalizaría a las prostitutas, pero dignificar la prostitución sólo dignifica a la industria, no a la mujer.
La legalización de la prostitución aumenta la prostitución clandestina, ilegal y de calle. Las mujeres prostituidas de Holanda afirman que la legalización no ha acabado con su estigma, sino que, por el contrario, las ha hecho más vulnerables frente al abuso, ya que, al tener que registrarse, pierden el anonimato. Así que muchas de ellas eligen proceder de manera ilegal y clandestina.
La legalización de la prostitución no protege a las prostitutas. La CICTM entrevistó para uno de sus estudios a 200 víctimas de la explotación sexual y concluyó que tanto en prostíbulos legales como ilegales se ejercía la violencia físca y psíquica contra las mujeres. La violencia es parte intrínseca de la explotación sexual. “En caso de proteger a alguien, protegen a los clientes”, afirmaban las mujeres.
La legalización de la prostitución aumenta la demanda de prostitución. Incentiva a los hombres a comprar a las mujeres en un contexto social más permisivo. Se ve la prostitución como algo aceptado y aceptable, “normal”. Cuando las barreras legales desaparecen, también lo hacen las sociales y éticas: se puede tratar a las mujeres como mercancía. Lanzamos a las nuevas generaciones el mensaje de que las mujeres son productos sexuales y la prostitución, una forma de diversión inocua.
La legalización de la prostitución no mejora la salud de las mujeres. Se obliga a las mujeres, nunca a los clientes, a someterse a chequeos y a obtener certificados de salud. Los establecimientos legales imponen la obligación de usar condón, pero, según el estudio de la CICTM, las mujeres declaran que “siempre es negociable”. Conclusión: el condón desaparece cuando hay dinero extra en juego.
La legalización de la prostitución no aumenta las posibilidades de elección de las mujeres. Ninguna mujer elige libre y racionalmente ser prostituta; se trata más bien de una estrategia de supervivencia, en un contexto de extrema vulnerabilidad y ausencia de verdaderas alternativas. La distinción entre prostitución forzada y voluntaria es absolutamente falsa y viene promovida por la industria del sexo para conseguir mayor estabilidad y seguridad legal.
¿Por qué sí?
Un problema para cualquier país surge cuando vive en la mentira. La prostitución, como la droga, es un hecho cotidiano que está ahí. Se trata de levantar el velo, regular su ejercicio y tratar de evitar situaciones de inseguridad jurídica, multiplicidad de normativas, abuso de la autoridad y hacer corresponder lo que ocurre con lo que debe ocurrir según la ley.
Si hablamos de "explotación" de quienes ejercen la prostitución, no hablamos solamente del abuso físico, la trata de blancas y el comportamiento inhumano. Sino también de abusos en materia de derechos laborales. Quienes ejercen la prostitución no tienen ningún tipo de forma de organizarse y mejorar su situación. Reglamentarse y organizarse incluso a nivel sindical, es una opción que sólo tiene consecuencias positivas. Incluso el hecho de que vayan a la huelga puede resultar positivo para quienes están en contra de la prostitución.
Seamos claros: en un país con una economía sumergida de cotas tercermundistas, legalizar actividades grises y negras reportaría enormes recursos que significan una mejora de la financiación de los servicios públicos. O mejor aún, la bajada de impuestos por otras actividades, renta, etc.
Como es una actividad que conlleva una mayor probabilidad de contagio de enfermedades venéreas, la legalización conllevaría razonables controles sanitarios. Esto ya ocurre con los actores de películas pornográficas y el índice de contagios en este sector se ha reducido enormemente.
Con la prostitución reglamentada, gran parte de las mujeres explotadas por proxenetas podrían "dirigir su negocio", establecer cooperativas o en todo caso desvincularse de los lazos de dependencia y obtener un poder propio y real. Decidir cómo, cuándo y dónde ejercer. Organizarse y tener voz propia.
El hecho de haber "barrios rojos" conlleva la atracción de clientes que pueden consumir en otro tipo de negocios. Cafeterías, restaurantes, hoteles, clínicas privadas, tiendas, taxis y demás, pueden lucrarse de forma indirecta de estar situados cerca de una zona de prostitución. Se trata de buscar al tipo de cliente y público objetivo, competir y vivir de ello. De forma indirecta, también aumentaría la recaudación local, etc.
En un ambiente de prostitución legal, las mafias, obviamente, serían combatidas con mayor ahínco que en la actual situación. En primer lugar porque le convendría mucho a Hacienda, en segundo, porque el propio sector denunciaría situaciones de competencia desleal. No habría pactos de silencio ni miedo a denunciar o al menos mucho menos de lo que hay ahora.
Prácticamente todas las prostitutas y prostitutos que ejercen en España son inmigrantes (90%). Como no pueden demostrar ejercer un trabajo legal, se ven en una situación doble de inseguridad: por un lado los riesgos propios de la actividad, por el otro los riesgos de ser deportados el día que las autoridades antiinmigración ilegal decidan empezar a trabajar. La legalización de la prostitución supondría el contar con un permiso de trabajo y poder emprender con seguridad un proyecto de futuro en España (apertura de nuevos negocios, educación de los hijos, etc).
Se suele esgrimir que quienes ejercen la prostitución no desean ejercerla. Es decir, se argumenta desde el propio deseo del protagonista. Nadie les ha preguntado a los limpiadores de baños públicos, masturbadores de reses, inspectores de estiércol y gastroenterólogos si sus trabajos son deseables. Además, siempre resulta presuntuoso hablar en representación de la voluntad de miles de personas. Los argumentos en contra de la legalización de la prostitución, son los mismos que los en contra de la prostitución. Argumentos de origen religioso, pero entonces cambiamos de tema.
Quien no quiera ejercerla o ser cliente, no se le obliga. No se trata de algo que afecte a terceros como en el caso de un aborto, donde se conculcan -eliminan- los derechos de alguien absolutamente indefenso. Tampoco se trata de algo irreversible como en el caso del suicidio asistido. No es, pues, un problema irrevocable, de máximos, sino uno en el que puede haber un debate abierto.
Es siempre gravemente pecaminoso dedicarse a la prostitución, pero la miseria, el chantaje, y la presión social pueden atenuar la imputabilidad de la falta.
Es siempre gravemente pecaminoso dedicarse a la prostitución, pero la miseria, el chantaje, y la presión social pueden atenuar la imputabilidad de la falta.
"Muchos creen que esta vida es muy fácil y nos tratan de 'esas mujeres' -reclama la joven-, porque no conocen el dolor y el sufrimiento que pasa una. Porque ahorita decimos 'me meto con este fulano', pero no sabemos si vamos a salir vivas; a muchas las matan sin que nadie sepa ni quién fue."
Perfil de los participantes: Demanda, oferta, espacio
Tradicionalmente se ha ejercido en burdeles, casas regentadas por una persona, donde puede haber mujeres pero también hombres (según la orientación sexual de cada cual) y donde existen habitaciones privadas para atender a los clientes.
La oferta de los servicios sexuales se hace en la calle, también en bares y en clubs. La diversidad de medios de comunicación amplía la oferta a anuncios en prensa, Internet, también anuncios en TV (en horario nocturno). Asimismo se realizan servicios a domicilio.
La prostitución callejera quizás sea la que más nos llegue a las entrañas por su visibilidad. Las prostitutas esperan a que el cliente haga el esfuerzo de iniciar el contacto y la posterior negociación. Las actividades sexuales se realizan dentro del vehículo del cliente, en algún lugar apartado o en un hotel. Como es evidente, este tipo de prostitución es la que conlleva un mayor riesgo para las prostitutas, expuestas a ataques de todo tipo. También es la que conlleva mayores riesgos sanitarios.
La escort ofrece su compañía en un lugar o evento determinado (baile, cóctel, boda), aparentando algún tipo de relación más o menos sentimental para, posteriormente, ofrecer el servicio sexual. El gigoló es el varón que ofrece sus servicios sexuales a mujeres generalmente
mayores que él.
mayores que él.
Establecimientos:
Locales nocturnos, lugares abiertos al público. En algunos casos en el establecimiento no hay una relación formal entre la prostituta y el local. En otros casos, el local y la prostituta tienen una relación establecida de común acuerdo. En ambos casos la prostituta termina su jornada en cuanto consigue un cliente que contrate sus servicios. En estos casos parece que ella tiene un entorno de trabajo más seguro.
Salones de masaje. Servicio de masajes con “final feliz”. Es decir, la persona que practica el masaje, puede ser hombre o mujer (aunque mayoritariamente son mujeres que prestan sus servicios a hombres), se aviene a prácticas sexuales a cambio de dinero, puede que lo ofrezca el propio local o que sea algo privado entre masajista y cliente. Las relaciones sexuales se realizan en el mismo lugar donde se efectúan los masajes.
Reporte de la situación actual
4.000.0000 de mujeres y niñas son traficadas anualmente en el mundo para su explotación sexual. En todos los campamentos de refugiados (donde el 80% son mujeres, niños y niñas) domina la prostitución.
En Asia más de 1.000.000 de niñas son vendidas para la industria del sexo.
En Tailandia: la industria del sexo reportó en 1995, entre 18 y 21,6 millones de dólares. Esta cifra es superior al presupuesto total del país en ese mismo año
"Muchos creen que esta vida es muy fácil y nos tratan de 'esas mujeres' -reclama Ana, sexoservidora en la Ciudad de México-, porque no conocen el dolor y el sufrimiento que pasa una. Porque ahorita decimos 'me meto con este fulano', pero no sabemos si vamos a salir vivas; a muchas las matan sin que nadie sepa ni quién fue."
Sus logros los miden desde sus reglas: se independizaron de algún padrote, sobrevivieron a un intento de asesinato o aprendieron a negociar con los clientes en términos más favorables. En este territorio lo que se juega es la supervivencia.
Con este testimonio es evidente ver la terrible situación que las sexoservidoras se enfrentan día con día, es por esto que ignorar el problema no generará una solución. Esto no solamente pasa en el país, ya que como se puede ver, muchísimas niñas son traficadas en los diferentes países con fines de lucro.
Sus logros los miden desde sus reglas: se independizaron de algún padrote, sobrevivieron a un intento de asesinato o aprendieron a negociar con los clientes en términos más favorables. En este territorio lo que se juega es la supervivencia.
Con este testimonio es evidente ver la terrible situación que las sexoservidoras se enfrentan día con día, es por esto que ignorar el problema no generará una solución. Esto no solamente pasa en el país, ya que como se puede ver, muchísimas niñas son traficadas en los diferentes países con fines de lucro.
Análisis de lo que se lograría en materia de mercado si se legalizara
Hay una parte del consumo de prostitución (oferta-demanda) relacionada con nuevas tecnologías, las cuales han permitido que la tradicional relación cara a cara sea sustituida en un inicio. De esta forma, hay una gran pérdida de control, no existen verdaderamente parámetros o es difícil establecer sobre lo que se ofrece y cómo, deja tanto al consumidor como al vendedor en una posición muy vulnerable. Por otro lado, las identidades de aquellos ofertantes se ven resguardadas, ya que esta dedicación puede considerarse como algo ofensivo o incorrecto. Sin embargo, estos son los riesgos que realmente corre cualquier otro consumidor/ofertante en cualquiera de las industrias, ya que son las implicaciones que se deben de tomar en cuenta al hacer negocios por Internet.
Por otro lado, si las políticas posteriormente presentadas en los argumentos en este documento son aplicadas de manera correcta, pronosticamos que si bien la demanda aumentará (ya que en cierta forma se verá "correcto" o se juzgará menos), la parte de la oferta estará más controlada.
Por lo mismo, al estar los negocios más vigilados, esta se reducirá. El control sanitario reducirá enfermedades por lo que, aunque fuese en un nicho no tan grande de la población, se reflejará en una población más sana y productiva, incentivando también esto la economía.
A favor o en contra:
Por otro lado, si las políticas posteriormente presentadas en los argumentos en este documento son aplicadas de manera correcta, pronosticamos que si bien la demanda aumentará (ya que en cierta forma se verá "correcto" o se juzgará menos), la parte de la oferta estará más controlada.
Por lo mismo, al estar los negocios más vigilados, esta se reducirá. El control sanitario reducirá enfermedades por lo que, aunque fuese en un nicho no tan grande de la población, se reflejará en una población más sana y productiva, incentivando también esto la economía.
A favor o en contra:
Estamos a favor, ya que al aplicarse bien las políticas que vendrán al legalizar la prostitución creemos que se salvarán miles de vidas y las menores de edad, si no es que por completo, sí dejarán de ser traficadas y prostituidas en contra de su voluntad. Para esto, se necesita que se cumplan los siguientes requisitos:
- Se debe promover la transformación social a través de la superación de las estructuras de género establecidas a través de los años por la sociedad.
- Deben crearse departamentos especializado al mismo nivel de recursos humanos y presupuestarios que el que se destina a otros proyectos gubernamentales.
- Educación sexual obligatoria, gratuita y certera, desde los 6 hasta los 18 años. Esta buscará el erradicar la manera de ver al humano como mercancía o un producto para consumir, por lo que a pesar de ser legal la prostitución, esta dejará de promoverse como algo bueno y el consumo se reducirá.
- Que exista un seguro médico y apoyo con educación y posteriormente algún oficio/profesión a las sexoservidoras, ya que muchas están porque no tienen las posibilidades de crecimiento.
- Que haya un verdadero control sobre los lugares donde se ofrecerá el servicio, para dejar de poner en riesgo a las sexoservidoras y que se tenga la certeza de que todas son, por lo menos, mayores de edad. Además, dicho control será un gran beneficio para que ellas no teman por su salud sexual ni por su vida, como muchas lo hacen en la actualidad.
Fuentes:
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